Monday, February 25, 2013
Tuesday, March 15, 2011
Compra de terras por estrangeiros
BRASÍLIA - O governo decidiu bloquear negócios de compra e fusão, por estrangeiros, de empresas brasileiras que detenham imóveis rurais no País. Esse tipo de negócio estaria ocorrendo, segundo avaliação do Planalto, como uma forma de burlar restrições impostas no ano passado à compra e ao arrendamento de terras por investidores estrangeiros.
O bloqueio de novos negócios foi determinado em aviso encaminhado nessa terça-feira, 15, pela Advocacia-Geral da União ao Ministério do Desenvolvimento, Indústria e Comércio. Este repassará a ordem às juntas comerciais: operações de mudança do controle acionário de empresas proprietárias de áreas rurais envolvendo estrangeiros não poderão ser formalizadas. A partir do aviso, operações eventualmente fechadas podem ser suspensas na Justiça.
As juntas comerciais também vão auxiliar os cartórios a identificar a participação de capital estrangeiros nas empresas que comprem terras.
(...)
http://www.estadao.com.br/noticias/nacional,governo- bloqueia-compra-de-terras-por- estrangeiros,692486,0.htm
"Agora tem aquele negócio de crédito de carbono, que eles pagam para usar uma área reservada. Então as empresas precisam de um espaço, pois já desmataram as delas, e por isso vou aguardar que alguma apareça e faça uma proposta. Cortar árvore eu não vou porque não é meu negócio, não sei fazer. Não sou contra quem corta de acordo com o que manda o Greenpeace, com o que manda a lei. Mas não é o meu negócio e não vou fazer", explicou o apresentador.
http://www.ecoamazonia.com.br/site/news.asp?cod=11778
Friday, February 25, 2011
New Zealand earthquake: the vengeance of Mother Nature - Telegraph
New Zealand earthquake: the vengeance of Mother Nature - Telegraph
Sunday, September 12, 2010
As ruínas da razão
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Nevasca Negra - Tempestades de Areia varrem a América dos anos 30 |
Thursday, August 05, 2010
Friday, December 25, 2009
Economia Verde

19-12-2009ESPECIAL
Todavía verde
El mercado del carbono en América Latina todavía tiene mucho que madurar, pero su potencial es enorme.
por Eduardo Thomson


Nubosidad parcial. El mercado de carbono no es fácil de entender a buenas y primeras. El protocolo de Kyoto, firmado en 1997 y que entró en vigencia recién en febrero de 2005, sentó las bases en el que un listado de países, incluidos en el Anexo I, se comprometían a reducir sus emisiones de gases de efecto invernadero en un 5,2% para 2012 usando 1990 como año base, con la meta de frenar el proceso de calentamiento global. Para eso se implementó un sistema de transacciones cap and trade, el cual fija metas de reducción para los países, y un sistema de compra, por parte de empresas y fondos en países desarrollados, de bonos de carbono a través de uno de los dos mecanismos flexibles, el Mecanismo de Desarrollo Limpio (MDL) y el de Implementación Conjunta (IC). Estos bonos son emitidos, por ejemplo, por proyectos de energía renovable, captura de gases o reconversión de plantas por combustibles con menores emisiones de gases de efecto invernadero; una forma para que el mundo desarrollado financie el paso del mundo en desarrollo a nuevas formas de energía limpia.
Para saber dónde está el 5% restante, hay que recordar que el principal emisor de gases de efecto invernadero del mundo, Estados Unidos, con George Bush a la cabeza, nunca ratificó Kyoto, lo que lo dejó fuera del funcionamiento del MDL. Eso explica que, en cierta forma, uno de los principales actores en el surgimiento de un mercado voluntario de compensación de emisiones haya sido justamente Estados Unidos, o por lo menos los segmentos más climáticamente conscientes de ese país. De hecho, uno de los principales mercados para la transacción de bonos de carbono voluntarios en el mundo es el Chicago Climate Exchange, en el cual muchas empresas de América Latina, como Aracruz Celulose, Masisa y Suzano Papel e Celulose, han comerciado bonos. Según un estudio de la consultora New Carbon Finance sobre el volumen del mercado voluntario, el monto total de transacciones en 2008 fue de sólo US$ 705 millones, aunque un aumento de casi 110% frente a los US$ 335 millones de 2007. Cerca del 50% correspondió a transacciones en el mercado de Chicago, y la otra mitad a operaciones over–the–counter, o sea, fuera de algún mercado establecido. Un monto ínfimo en comparación con otros mercados de carbono, pero que está creciendo mucho y representa una gran oportunidad. América Latina aún pesa demasiado poco –el 2008, sólo un 4% de los montos se originaron de la región–, pero seguirá creciendo.
De hecho, Agrosuper ha experimentado estos retrasos. “Todavía estoy en el proceso de evaluación de proyectos que están listos desde hace dos o tres años para emitir CERs”, dice Carlos Andrés Vives. “Pero el cuello de botella ante la comisión que aprueba el MDL es enorme”. ¿Emitir entonces instrumentos en el mercado voluntario es la solución? “Ese mercado tiene mucho que madurar y mejorar todavía”, contesta.
Uno de los atractivos del mercado voluntario over–the–counter es una diferencia entre los compradores con el MDL y el ETS, o la misma Bolsa de Chicago. Un comprador del mercado de cumplimiento está tras el commodity del carbono; aquel que le permita cumplir con las metas que la autoridad le fija de reducción o compensación. En cambio, en el mercado voluntario OTC, los compradores están más interesados en las características sociales o ambientales sobre el proyecto mismo que están financiando. Quieren saber si, por ejemplo, el proyecto además de reducir emisiones de carbono, permite elevar el nivel de vida de una comunidad local. Y eso se puede reflejar en el precio que el comprador está dispuesto a pagar, explica Merlin, de SocialCarbon. De hecho, SocialCarbon ha desarrollado su propia metodología de evaluación de proyectos que incorpora un aspecto social, además del meramente de emisión de CO2 –entre sus clientes están Natura Cosméticos, Petrobras, Greenpeace y el Banco Mundial.
Para los expertos del sector, además de la mejora en imagen o en responsabilidad social corporativa, hay otros beneficios por invertir en el mercado de carbono. Ya sea para una empresa que mide su inventario, o una empresa que está considerando emitir VERs, ambos procesos llevan a mejoras en eficiencia energética y a una mejora en la ventaja competitiva, explica el hondureño Jorge Barrigh, director para América Latina del administrador de fondos de inversión NatSource. “Las empresas tienen en sus manos un activo ambiental que no tenían hace sólo unos cinco años”, explica. “Es un activo poderoso y se puede apalancar como ingreso adicional, mejorar los flujos de caja de los proyectos, atraer nuevas tecnologías e incentivar el crecimiento de áreas de conocimiento nuevos”. Barrigh agrega que, según un estudio del Banco Mundial, un dólar invertido en finanzas de carbono, apalanca US$ 3,80 adicionales de inversión.
Gary Hufbauer, economista del Peterson Institute for International Economics, un thinktank en Washington DC, ha estudiado el tema del mercado de carbono y su efecto en el comercio internacional. “No tengo dudas de que los mercados de carbono seguirán creciendo en todo el mundo, sea lo que sea que pase en Copenhague o posteriormente”, comenta, pero cree que el despegue definitivo no vendrá hasta que haya una mejor estandarización de las metodologías de medición. “Un reciente estudio de la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE), contabilizó más de 20 metodologías de medición de inventarios de carbono; y en algunos casos los resultados arrojaban diferencias de hasta cuatro o seis veces”, agrega.
Komanoff es uno de los directores del Carbon Tax Center, una organización que busca que el proyecto de ley Waxman–Markey en Estados Unidos, que fijaría un sistema cap–and–trade, fracase en el Congreso y, a cambio, se instituya un impuesto a las emisiones de carbono. Argumenta que un sistema “de mercado”, o por lo menos el que se propone en el proyecto de ley en discusión en el Senado, no es lo suficientemente ambicioso.
“Nos quieren decir que si América Latina no acepta metas de reducción de gases, entonces que se prepare”, explica desde Berlín el mexicano Francisco Grajales, quien se encarga de las compras de bonos de carbono para la empresa energética sueca Vattenfall. “Podría destapar una guerra arancelaria, pero dudo mucho que lo vayan a hacer”.Friday, December 04, 2009
Sunday, August 30, 2009
Monday, July 27, 2009
A mega-bolsa
Interessante que, com relação ao artigo "Amazônia: Londres promove 'desenvolvimento evitado'"[1] se diga que:
“Nenhum desses países pode resolver sozinho o problema do desmatamento, pois, frequentemente, ele é causado pela demanda de países desenvolvidos por óleo de palma, carne e soja. O ponto aqui é que todos nós - o mundo todo - estamos juntos nisso e é por isso que, juntos, precisamos garantir que todas as medidas necessárias [para conter o desmatamento] sejam empregadas. (...)”
Mas, se proponha como alternativa o mercado de créditos de carbono. Em uma realidade nacional na qual já nos habituamos à diversos tipos de “bolsas” (bolsa isto, bolsa aquilo), nada “melhor” do que esta mega-bolsa-global. Por favor, não me entenda mal, por vezes carrego na ironia.
Comentando com amigos interessados no tema, dizíamos que uma das melhores formas de desenvolver a região amazônica (assim como várias outras) e que pressiona menos o ambiente e seus ecossistemas consiste na própria urbanização. E este é um ponto particularmente interessante, na medida em que os ambientalistas mais utópicos e, por conseqüência, menos pragmáticos vêem na urbanização não uma das soluções, mas sim o símbolo de decadência e caos.
Ora, a urbanização implica em menores densidades no meio rural e menor dependência direta de culturas extensivas predatórias. Se me permite utilizar a própria terminologia deles, o que é mais sustentável é justamente a modernização tecnológica, tão “limpa” quanto possível, mas que não prescinda da indústria e exportação, bem como produção destinada ao mercado interno. Isto é bem melhor do que qualquer “esmola global”.
Tuesday, September 09, 2008
Poluição atmosférica
Cada problema resolvido tem como resolução a criação de outro problema. Este é o caso da poluição atmosférica em Londres que até 1930 ceifava a vida de mais de 64.000 pessoas por ano. A solução para o problema foi ‘deslocada’. No caso, os britânicos construíram chaminés altíssimas por onde a poluição era emitida e dispersa por centenas de quilômetros. O smog (smoke + fog) ia parar na Escandinávia ocasionando a famigerada chuva ácida.
O que se vê é que a solução inicial se torna um problema posterior. Mas, a questão não termina aí... Como este impacto ambiental se dava além fronteiras se tornou um problema de estado. Urgia, portanto, uma solução ao novo problema. Se não definitiva, ao menos mais eficaz, o que foi alcançado com a colocação de filtros nas chaminés.
O subproduto destas é a pasta de enxofre, que quando removida constitui grave ameaça à saúde. Visto isso ficamos com a sensação ruim e pesarosa de que o gênero humano não tem jeito mesmo. Mas, o que faltou dizer, é que a proporção de mortes entre um tipo de impacto e outro: enquanto que mais de 64.000 morriam todos os anos com chaminés sem filtros no Reino Unido, depois de sua adoção, as mortes por câncer causadas pelos depósitos de pasta de enxofre eram uma a cada meio século.
Isto mesmo, a tão letal pasta de enxofre, o resíduo da poluição é pouco incidente por que não é jogada ao deus dará na natureza, mas acondicionada em local apropriado. Esta é a questão: estamos melhorando muito em relação ao meio ambiente, embora não tenhamos atingido a perfeição.
Baseado em Lomborg, 2002, pp. 13-14.
Sunday, September 07, 2008
Colapso mental
Jared Diamond... Mais um embusteiro?
Pois é... Jared Diamond escreveu um livrão que aponta a decadência de uma das ilhas do Pacífico por sua suposta hiper-exploração de recursos naturais.
Engraçado como o mesmo não aconteceu com outras centenas de ilhas daquele oceano. Estranho criar uma regra a partir da exceção...
Jared Diamond e Thor Heyerdahl criaram o mito do colapso ambiental na Ilha de Páscoa.
A tese é de que a super-exploração ao desmatar a ilha os impediu de obter matéria-prima para suas canoas e pesca. Consequentemente, a fome levou a guerra civil e ao canibalismo.
Na verdade, a coisa é bem mais simples do que tudo isto...
Quando os europeus descobriram a ilha em 1722, com seus navios baleeiros em busca de água e alimento, também procuravam mulheres. As DSTs se disseminaram.
Mais tarde, em 1805, a escuna americana Nancy raptou escravos; em 1862, foi a vez do Peru. Após protestos internacionais, 100 sobreviventes foram repatriados e com eles, vieram a varíola e a maioria dos nativos morreu.
Em 1870, europeus forçaram os nativos a entrar nos navios queimando suas plantações.
O Chile colocou os poucos nativos remanescentes num campo de concentração em 1888, após a anexação da ilha.
Quando os holandeses aportaram por ali, em 1722, as choças nativas estavam cobertas com folhas de palmeira. Como, se não havia mais árvores no século XV, segundo Diamond?
Embora Diamond diga que havia trimoras (árvores locais) no século XV, para construção de pequenas canoas, as estátuas ainda eram transportadas no século XIX.
Neste mesmo século houve epidemia de sarampo, o que não impedia os ilhéus de cultivarem bananas, batatas e cana-de-açúcar. A ilha ainda tinha lagos com solos ricos nas margens que nunca foram cultivados.
Ah... Mas, não tinham canoas para a pesca! O oficial da marinha americana W. S. Thomson que viveu por lá em 1890 relatou que as lagoas eram repletas de lagostas e caranguejos. Nas praias havia tartarugas marinhas, ou seja, ovos e carne. Entre os artefatos dos locais havia anzóis de pedra e osso, redes de pesca de amoreiras... Adotavam as temporadas de pesca para evitar a pesca predatória.
Nunca foi provada a existência de 3.000 ilhéus, como diz Diamond. E as guerras eram rotina, com ou sem fome.
A única “prova” de canibalismo foi dada pelos missionários que precisavam arranjar uma boa justificativa para “salva-los da degradação”.
O “eco-colapso” de Diamond é história pra boi dormir quando sabemos que, de concreto, houve escravidão, sífilis, varíola, campos de concentração todos documentados.
O problema da ilha nunca foi ecológico, mas puramente econômico.
Saturday, September 06, 2008
Commodities e meio ambiente
Lester Brown do Worldwatch Institute (WWI), sofismou ao concluir a queda da produção agrícola entre 1990 e 1993 como conseqüência do limite ao desenvolvimento fisiológico das espécies cultivadas. No período analisado ocorreu a desintegração da URSS que teve reflexos na desestruturação de sua economia.
Fez o mesmo com as exportações de mercadorias entre 1980 e 1983, sem avaliar as exportações de serviços que cresceram no mesmo período. As razões da queda não são ecológicas, devido a um esgotamento natural dos recursos, mas sim políticas devido a 2ª alta do preço do barril de petróleo.
Adaptado de Bjørn Lomborg, O Ambientalista Cético. Rio de Janeiro: Campus, 2002, pp. 9-10.
Saturday, February 23, 2008
Efeitos de 1972
estão longe da área endêmica...Sunday, February 10, 2008
Os Ecochatos

Monday, November 12, 2007
Precisamos de mais energia

Relatório diz que fontes atuais são suficientes para próximos 40 anos


